jueves, 25 de marzo de 2010

Autobús

Va para los usuarios del transporte público, ciudadanos que día tras día, en su rutina montan en el mismo autobús público, seguramente de igual matrícula, el mismo conductor y claro, a la misma hora de siempre.
Y a pesar de la rutina, siguen sin saber utilizarlo, debe ser que al subirse al vehículo sienten la tentación de hacinarse como piojos en costura, rozarse, asfixiarse, apegarse a personas que les repugnan, oler sobacos ajenos y sentirse tapones humanos, eso de hacer de corcho... pone mucho.
Hay sitio para todos, pero claro, si está en la parte de atrás...Y cómo no hablar de la odiosa manía de sentarse en el asiento del lado del pasillo, he deducido que piensan que si se alejan de la gente sufrirán, temen al sol o si se sientan en el lado de la ventanilla nadie podrá restregarse contra ellos cuando quiera acceder al asiento libre.
Las faltas de educación también abundan en estos lugares, desde arrojar basura, pintar el mobiliario, usar dos asientos o poner música a un volumen alto, no ven que el autobús es suyo, mío y nuestro.
Si quieres cambiar algo empuja, pisa, cede, comprueba quién tiene la música más insoportable, quién pasa más atrás y quién es capaz de ir más cómodo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario