martes, 28 de diciembre de 2010

domingo, 26 de diciembre de 2010

Seguir recluido en esa prisión, aun intuyendo a otras personas en tu lugar, sentirte solo, no están en tu celda a pesar de que la suya será similar, aunque no tengamos, como dije en su momento paredes, barrotes ni puertas, sólo el vacío y una densa niebla, un futuro que no vemos y un pasado en el que no hemos conseguido nada.